Locken
27.12.2011 11:49 Antiguedad: 58 days

La seguridad en las infraestructuras criticas

ARTICULO PUBLICADO EN LA REVISTA SEGURITECNIA DE NOVIEMBRE 2011. Soluciones innovadoras para lograr el máximo rendimiento de la inversión en seguridad y control de accesos


En el momento actual de recesión económica, las empresas necesitan ajustar al máximo sus presupuestos e inversiones sin renunciar a los parámetros de seguridad, muy especialmente en las consideradas infraestructuras críticas, aquellas de las que depende el buen funcionamiento de la sociedad y sus servicios esenciales. La permanente amenaza terrorista, que gran parte de los países europeos ya han sufrido, junto a la necesidad de protección frente a ataques que provienen del interior de las propias empresas, obligan a extremar las medidas de seguridad.

 

Para el control de accesos, uno de los puntos clave, existen en el mercado numerosas soluciones: tarjetas electrónicas, sistemas de vigilancia CCTV,  control de acceso on line o biometría entre otros. En el caso de las infraestructuras críticas, unos de los principales problemas es el elevado coste de las medidas de seguridad y la obligación de  ofrecer una seguridad sistemática. El gran número de accesos a controlar dispara la inversión e implica una necesaria segmentación de problemáticas y medios para enfrentarse a las mismas. Como complemento a las soluciones clásicas en tiempo real, se viene implantado en los países europeos más avanzados una nueva tecnología: las llaves electrónicas. Independientemente del número de puntos de acceso, que en el caso de grandes estructuras como un aeropuerto o una planta de energía puede llegar a ser de varios miles, la instalación de un sistema de llaves y cilindros electrónicos resulta económicamente muy rentable, ya que no requiere cableado ni ingeniería civil  en cada acceso. El sistema puede adaptarse a cualquier modelo tanto de puerta o de vallado,  como de interruptores de alarma, armarios, etc...  sea cual sea la cerradura mecánica previamente instalada. Esto unido a la ausencia de mantenimiento, puesto que la llave es autónoma y el cilindro no requiere energía para su funcionamiento, ha permitido abaratar hasta en un 50% el coste de inversión frente a otras soluciones.

Cada llave inteligente memoriza varios miles de aperturas de cilindros que a su vez pueden instalarse en cualquier tipo de cerradura: puertas de seguridad, cortafuegos, arquetas, recintos de seguridad, armarios... De esta manera, se pone fin a los grandes manojos de llaves, los cambios de cerradura en caso de pérdida o robo, abaratando el sistema al tiempo que se mejora el nivel de seguridad, hasta el extremo de poder destinar una llave a un solo acceso.

Según Carlos Fernández, Director Comercial de Locken Ibérica, “el nivel de seguridad necesaria en una infraestructura de estas características requiere poder identificar no solamente los accesos en cada momento, sino cada uno de los movimientos que se producen en las instalaciones. En estos casos, y tras una exhaustiva auditoria, nuestros ingenieros diseñan una solución a medida del cliente, combinando las llaves inteligentes con distintas modalidades de apertura, como pueden ser las temporizaciones de acceso o la necesidad de contar con dos llaves consecutivas para poder realizar la apertura”.

 

Esta solución ofrece por lo tanto la flexibilidad necesaria para lugares donde muchos usuarios utilizan un solo acceso en horarios o condiciones distintas: por ejemplo, permite programar los horarios de apertura para una llave de manera que no coincidan con los de los demás usuarios, restringiendo por lo tanto el acceso según las necesidades de cada momento.

Cualquier intento de apertura queda registrado en el sistema, que envía un informe a la empresa, explicando quien, cuando y donde ha utilizado la llave y el resultado, admitido o rechazado, con el motivo correspondiente.

 

La mayoría de  infraestructuras sin embargo no disponen de personal permanentemente, como pueden ser las antenas de telecomunicaciones o un acueducto, y necesitan también de un control de acceso ágil y flexible, para facilitar los trabajos de mantenimiento y de seguridad. Las llaves electromecánicas resultan la solución más adecuada al haber puesto fin a la siempre complicada gestión de llaves convencionales, especialmente en aquellos casos en las que los centros se encuentran alejados.

Facilitar el acceso permanente a los responsables de reparaciones de urgencia o planificar las actuaciones de los distintos técnicos implicados en el mantenimiento se ha simplificado considerablemente al disponer cada uno de una llave que la empresa puede programar. Estas actuaciones quedan registradas y el propio sistema realiza una auditoría permanente que permite valorar si las previsiones de trabajo necesitan ajustarse, por ejemplo, ampliando los tiempos de actuación o acortándolos. De esta manera, se puede optimizar los recursos y ajustar los tiempos de trabajo

La facilidad de  gestión es otro de los requisitos para este tipo de grandes infraestructuras, que están operativas 24 horas al día, 365 días al año. El sistema incluye un software de control, que permite gestionar los accesos mediante un dispositivo dedicado, pero además conectándose por Internet con el servidor del sistema. Vía GSM, pueden también modificarse los derechos de acceso.

 

En este contexto, destaca la solución propuesta por la empresa francesa Locken, también con sede en España, que en apenas cinco años se ha posicionado como líder en el sector, con más de 60.000 instalaciones realizadas en Europa desde su fundación en el año 2004.

Entre sus principales clientes se encuentran infraestructuras críticas de los  sectores de telecomunicaciones, transporte, energía o defensa: el Centro de Energía Atómica de Francia, ERDF, el Centro Nacional de Exhibiciones de Birmingham, o la compañía de aguas de Marsella son algunos de los centros que cuentan con sistemas de seguridad Locken.

 

También en España, la solución Locken se ha convertido en un referente, y ya se ha implementado en infraestructuras de primer nivel, como el aeropuerto de Barajas que cuenta con más de 4000 accesos controlados por el sistema. En infraestructuras mutisitios, los oleoductos nacionales de CLH o

las principales operadoras de telecomunicaciones, como Telefónica, Orange y Vodafone España, controlan el acceso a sus instalaciones, distribuidas por todo el territorio nacional, con el sistema Locken.